La logística sustentable dejó de ser un concepto aspiracional para convertirse en un requisito competitivo. En Argentina y Sudamérica, cada vez más operadores adoptan medidas concretas para reducir su impacto ambiental, respondiendo tanto a regulaciones como a la presión de clientes y comunidades.
Buenas prácticas en la región
Las principales acciones giran en torno a tres ejes:
- Reducción de emisiones, con flotas más limpias, biocombustibles o vehículos eléctricos.
- Optimización de rutas y mantenimiento preventivo, que ahorran combustible y extienden la vida útil de los equipos.
- Economía circular, aplicando las 4R (reducir, reutilizar, reciclar, recuperar) en embalajes, pallets o neumáticos.
A esto se suman certificaciones como la norma ISO 14001 y programas voluntarios como el PCRMA (Cuidado Responsable del Medio Ambiente), que establecen estándares para producción, almacenamiento y transporte.
Casos destacados
Un ejemplo emblemático es el centro de distribución de L’Oréal Argentina, desarrollado por Andreani, que obtuvo la certificación LEED Platinum, demostrando que los depósitos logísticos también pueden alinearse con prácticas globales de sustentabilidad.
Las cámaras sectoriales juegan un rol fundamental: CEDOL y ARLOG impulsan manuales, capacitaciones y publicaciones sobre logística sustentable, generando conciencia y acelerando la adopción de buenas prácticas.
Tradelog S.A.U.: compromiso ambiental
En este contexto, Tradelog S.A.U. asumió la sustentabilidad como parte central de su estrategia. Implementó un Sistema de Gestión Integrado certificado en calidad, ambiente y seguridad, y se sumó al programa PCRMA. Esto asegura cumplimiento normativo y refuerza la confianza con los clientes.
Entre sus iniciativas se destacan:
- Optimización de flota con herramientas digitales para evitar kilómetros en vacío.
- Recapado de neumáticos, que extiende su vida útil y reduce residuos.
- Medición de huella de carbono con metas de reducción anual.
- Capacitación ambiental a colaboradores, fomentando conducción eficiente y cultura de las 4R.
Estos pasos convierten a Tradelog en un referente regional, demostrando que es posible combinar eficiencia y cuidado ambiental.
Tendencias futuras
La descarbonización global marca metas de cero emisiones hacia 2050. En la región ya se prueban vehículos eléctricos para última milla, paneles solares en depósitos y sistemas de IoT para monitoreo en tiempo real. Además, la digitalización se convierte en aliada: tecnologías como TMS o blockchain permiten optimizar procesos y certificar la trazabilidad ambiental de los productos.
En síntesis, la logística sustentable avanza en Sudamérica con resultados medibles. Tradelog S.A.U. y otras compañías demuestran que pasar de la teoría a la práctica es posible, rentable y necesario para construir un sector más competitivo y responsable.